La experiencia ya existía. Faltaba el producto.
El fundador llevaba años valuando autos usados para una agencia. El reto era convertir ese criterio en pasos que cualquier valuador pudiera seguir, sin exponer el método detrás del precio.
Sorenn trabajó en ambos lados de ese reto: el producto que usarían los clientes y las herramientas que Vintel necesitaría para administrarlo.
Un camino claro de los datos del vehículo a la valuación.
El valuador empieza con marca, modelo, VIN y condición del vehículo, y puede pasar a una inspección guiada de 42 puntos con fotos. Después, Vintel consulta guías de precios y anuncios, y presenta una oferta de compra, un rango de negociación y una explicación en lenguaje claro, exportable en PDF.




